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Yo, el apóstata (o como romper con la iglesia católica)

El viernes pasado me enteré de un movimiento ciudadano que, no conforme con las políticas católicas sobre sexualidad, llamaron a apostatar, esto es, negar la fe de Jesucristo recibida milagrosa, invisible e inexplicablemente en el bautismo.

Estoy bautizado católico, pero desde hace mucho que soy un ateo convencido y de la inamovible idea de que la Iglesia Católica es una institución criminal que sólo es fuerte allí donde cunde el miedo y las mentiras, de la cual es fiel propagandista.

De hecho, la frase medieval “Matadlos a todos que Dios reconocerá a los suyos” es católica, al igual que el respaldo a Hitler en la II Guerra y la prohibición de usar condones que se hace en África, condenando a muerte a la población por el VIH.

Y aún en nuestros días, la mentira y el miedo es la base de la educación que se entrega a los niños y niñas de colegios católicos, manipulando sus conciencias en base a la culpa, razón por la cual no quiero enviar a mi descendencia a tan torvos lugares. Leer más